viernes, noviembre 30, 2007

Las venas del Dragón


“Uno de los edictos chinos más antiguos llegado hasta nosotros y que, en algunas zonas del país, se ha mantenido en vigor casi hasta nuestros días prohibía la construcción de toda vivienda o cobijo para animales sobre una zona considerada nociva y obligaba a que el terreno fuera estudiado por un geomante, a quien correspondía determinar que no se hallara sobre las llamadas venas del Dragón o salidas de los demonios, denominación dada a lo que hoy conocemos por corrientes telúricas o red magnética terrestre.”1

Esta es otra prueba evidente de la coherencia que ha existido entre lo que hoy llamamos Feng Shui, Radiestesia y Geobiología. Una trinidad que con el paso del tiempo lamentablemente se fue perdiendo, y el arte del viento y el agua fue tomando distancia de la tierra, al punto que hoy en día la gran mayoría de asesores en Feng Shui no conocen ni saben detectar estas energías telúricas que los geomantes chinos de la antigüedad denominaron como las venas del Dragón, o mas categóricamente como salidas de los demonios, clara alusión a los efectos desvitalizantes de estas zonas.

Esto es un serio error, es imposible armonizar un espacio con Feng Shui, cuando a nivel telúrico está surcado por venas de agua subterránea, fallas geológicas o redes telúricas: energías propias de la tierra, en extremo ordinarias; presentes en mayor o menor medida en cualquier espacio.

En pocas palabras, seguir el orden del cielo está bien, pero con los pies en la tierra: allí está el equilibrio.

1 - Mariano Bueno, “Vivir en casa sana”, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, España, 1988, 2002.

Imagen: edición del autor sobre el original de wonderferret

lunes, noviembre 05, 2007

Käthe Bachler: memorias de una maestra radiestesista

La maestra radiestesista austríaca Käthe Bachler ha sido una de las pioneras en la Geobiología.

Maestra de escuela de profesión, Bachler inicia su extensa labor como investigadora alertada por el bajo rendimiento escolar evidenciado en algunos alumnos. Al revisar sus lugares de descanso encontró que sus camas estaban emplazadas sobre zonas geopatógenas, alterando sus biorritmos con la consecuente generación de alteraciones del sueño y severos problemas de salud que no encontraban solución en la medicina convencional. Todos evidenciaron una súbita mejora en su salud y en su rendimiento escolar cuando fueron reubicados en los buenos sitios que señalara oportunamente.

Los contundentes resultados de la radiestesista hicieron eco en el Instituto Pedagógico de Salzburgo donde fue invitada a realizar una investigación más extensa titulada como “El fracaso escolar como posible resultado de las influencias geobiológicas en la casa y en la escuela”. Dando conferencias y realizando prospecciones por toda Austria, Bachler concluía en el mentado estudio:

“Constantemente llegué a la conclusión, que los alumnos que estaban siempre cansados, los más vagos, los que tenían mayor dificultad de concentración y peor memoria, los que eran más problemáticos, los que siempre estaban débiles y enfermos, etc, todos ellos siempre se encontraron sometidos a la influencia de cruces de interferencia”

Estas investigaciones de la maestra radiestesista fueron publicadas en su libro “Experiencias de una radiestesista”.

Fuente: Radiestesia del Buen Sitio, de Käthe Bachler y Alejandro Mir Flor, España, 2005.

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